22/01/2010

¿Alguna vez consideró qué "mensaje" deja el mensaje de su contestador automático?

Por Ricardo Palmieri




¿Imaginó que ése es un servicio importante, y no simplemente una grabación que alguien conecta cada día al concluir la jornada de trabajo?

En el mundo de las comunicaciones se dice que todo lo que una compañía hace, comunica. Y también se afirma que no hay contactos "neutros": cada contacto genera una impresión positiva o negativa.

Y eso es perfectamente trasladable a su oficina-empresa, con respecto a sus clientes.

Por eso, el contestador puede ser una herramienta valiosa a la hora de mostrar el profesionalismo y la calidad de la gente que allí se desempeña.
Escuche su contestador con otros oídos

Aquí  algunas pautas para hacer que el mensaje de su contestador encante a sus
clientes, que los haga sentirse protagonistas y bien tratados.

  • 1. El texto. El mensaje tiene que ser útil, informativo. Y también conciso, claro, concreto, cordial, según la regla de las "4 C". Debe transmitir una actitud de servicio y es preciso que resulte muy simple, para quien llama, dejar grabado lo que quiere transmitir.
     
  • 2. La voz femenina. Nada puede reemplazar la calidez de una voz de mujer. Algunas empresas ofrecen el servicio de grabación de mensajes por medio de una locutora profesional. Pero si se opta por grabar internamente el mensaje, también es posible lograr un buen resultado.
     
  • 3. La sonrisa de la voz. Aunque parezca surrealista, la sonrisa se "ve" en las palabras del mensaje grabado. Haga la prueba: cierre los ojos y diga "Buenos días" con una sonrisa, y luego sin sonreír.
     
  • 4. La claridad y la velocidad. Modular, modular, modular: esos serían los tres consejos básicos al preparar un mensaje. Aunque las palabras moduladas suenen exageradas en el momento de grabarlo, así es como trabajan los locutores de profesión.
     
  • 5. Los ruidos ambientales y el volumen. Las bocinas, las conversaciones de fondo, los teléfonos sonando, el correo electrónico entrante: todos estos ruidos perjudican la pureza del mensaje.  También habrá que centrarse en el volumen: éste no debe ser ni demasiado bajo ni excesivamente alto.

Como se ve, es preciso que la persona que va a dejar su mensaje se tome el tiempo necesario para prepararlo adecuadamente.

Ahora, sería bueno que llame a su propia oficina y escuche el mensaje del contestador. Y, por favor, fíjese en qué aspectos podría mejorarse.


Ricardo Palmieri Consultor y capacitador en redacción corporativa, publicitaria y para marketing directo e interactivo. Licenciado en Publicidad. Director del estudio Redacción: Palmieri.

Comunicación Interna Copyright © 2011 | Template created by O Pregador | Powered by Blogger