23/02/2010

¿Por qué es tan importante el humor y el juego en el trabajo y en los proyectos?



Porque seríamos muy infelices si las empresas fuesen compañías rígida, seria y sin buena onda. La mejor forma de hacer nacer la creatividad es en un entorno amable, divertido, donde se pueda jugar y aprender. Y esto sin buen humor es imposible.

El problema es que las empresas son bastante reacias a utilizar el humor. Éste es liberador y la libertad en estructuras no democráticas como las organizaciones empresariales, no es del todo bien visto.
Un ejemplo de ello son las revistas internas. Muy pocas, podemos decir casi ninguna, utiliza al humor como fuente de expresión y comunicación. Pero los miedos son justificados.

El juego y el humor son dos vectores que van juntos y bien usados tiende a reforzar la cultura corporativa, la productividad y la cohesión interna. Aunque para ello es necesario saber usarlos a tiempo y en su justa medida.

En esta época donde el capital intelectual pasó a ser un valor en la gestión, la creatividad se convirtió en un punto estratégico para fomentar el conocimiento volcado a la productividad. Y es que para las acciones intelectuales el juego, el humor y la creatividad son herramientas indispensables.

El control y la gestión tradicional ha dado muy buenos resultados con el trabajo físico, medido en horas y en esfuerzo aplicado. Pero el trabajo intelectual es distinto y no sólo no se puede medir igual sino que no se puede motivar de la misma forma.

Algunos beneficios que tienen el uso del humor y el juego en las organizaciones son:
  1. Potencia la salud de los empleados
  2. Atrae y retiene a los talentos
  3. Estimula la comunicación interna
  4. Favorece el aprendizaje
  5. Cohesiona a los equipos de trabajo
  6. Fortalece la motivación individual
  7. Potencia la persuasión de los mensajes
  8. Fortalece la relación con los clientes
entre otros muchos más beneficios.
Entonces ¿no deberían el humor y el juego ser puestos en consideración dentro de las empresas? Algunas compañías ya lo han comenzado a utilizar con muy buenos resultados y son base para la estrategia de branding interno.

18/02/2010

Diálogos sobre Comunicación Interna


La comunicación en los organismos del Estado es una causa pendiente para los comunicadores. La reflexión sobre este particular y sobre todo, la gestión de la comunicación en estos ámbitos quedó relegada a la coyuntura política y del Jefe de turno de la entidad.

La comunicación interna, como una gestión que tiende a fortalecer los vínculos y la cultura de una organización en su nivel interno, ha tomado protagonismo en las empresas privadas, y en las públicas está emergiendo.

Existen algunos estudios sobre esta particular tema  en algunos países de Latinoamérica. En la Argentina comenzó la reflexión en pequeños ámbitos.
En este sentido, AB Comunicaciones entrevistó a uno de los protagonistas de la comunicación en el Estado: Mario Migliorati, vocero de La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable”.
Con él conversamos sobre el rol de la comunicación interna en su ámbito de trabajo.

1.   Cuál es la relevancia que le asigna usted a las comunicaciones internas en las entidades públicas?

Ante esta pregunta una afirmación: no nos es posible escindir, para quienes fijamos la comunicación desde perspectiva social, comunicación interna y externa. Se puede apuntar a definir productos diferenciados, criterios disímiles y perspectivas múltiples, pero hay una sola comunicación desde el lugar asumido por el comunicador. Un solo ejemplo: aquel que en una empresa es trabajador, seguramente es usuario en la gran mayoría de los casos. En consecuencia, cómo hay que definirlo, dónde lo alojamos; ¿desde dónde pensamos la comunicación? Esta sería la pregunta.

2.    ¿Cómo deberían integrarse las comunicaciones internas en la estrategia global de una entidad del Estado?

Cuando se piensa un plan estratégico de comunicación, se ponen de relieve criterios no sólo comunicacionales. Debe establecerse un verdadero escenario de diálogo para que lo que se define como políticas públicas de la gestión articule con el sentido comunicacional propuesto. La comunicación no es subsidiaria de la gestión de políticas públicas sino que se funda en ella, en todas sus instancias y se constituye en una referencia para alcanzar las metas.

3.    ¿De qué manera concreta deberían articularse las políticas de comunicación interna en una organización estatal?

La articulación correcta parte –principalmente- de aquél que debe hacer el primer llamado al diálogo, para definir qué, cómo y cuándo hacia la definición de instancias y concreción de prácticas de comunicación. Si este no acierta en su primer diálogo, no fracasa la comunicación, sino una propuesta que se encausa en un referente o grupo de trabajo.
Es bueno pensar porqué si cambia un técnico, con los mismos jugadores, pasa el equipo de mitad de la tabla a disputar un título. Será que la visión es la que domina el escenario y que, tal como se transmitan los intereses y generen los estímulos, ese grupo será otro.
En una organización del Estado ese lugar queda para el referente de comunicación: de acuerdo a como se presente, qué promueva y cómo comunique tendrá más o menos éxito; con una salvedad, la apuesta debería estar en despertar en cada uno de los sujetos con los que comparte su trabajo el “qué” de la comunicación para que cuando ya no esté, ese qué siga siendo la primer pregunta obligada.

4.    En el caso público, las comunicaciones internas ¿generan valor agregado a los bienes y/o servicios ofertados? ¿Cómo se materializa esta constatación?

Sin dialogar, sin preguntar, sin ofertar, sin disentir no se crean escenarios o no adquiere sentido la comunicación en una organización. Parto de la idea que la comunicación está de una u otra forma presente, y de una u otra manera es entendida, por quienes integran el organismo antes de la llegada de un comunicador.
Es trabajo del comunicador potenciar lo mejor.
La materialización de las acciones depende de cómo se constituya el diálogo, ese primer encuentro con cada uno que sea parte de ese diálogo.

*(la entrevista completa en el AB News de Marzo)

15/02/2010

Valores. La nueva sensibilidad ciudadana.


La ciudadanía busca buenos ejemplos. -Primera Parte-

Conversamos con Carlos Álvarez Teijeiro, Socio Director de AB Comunicaciones y especialista en la gestión de valores, sobre cómo se construye este vector fuerza que determina, en cierta forma, la cultura de la organización y las relaciones internas.
Aquí la primera parte de la entrevista.

¿Por qué los valores emergieron como vectores importantes para las empresas y  se presentan como protagonistas de cualquier acción? ¿Antes las empresas no eran transparentes, éticas, o predicaban valores?

Siempre han existido los valores como guías para la acción, en el mundo empresarial y en todos los ámbitos de la acción humana. Pero la nueva sensibilidad social de la ciudadanía, las nuevas exigencias de consumidores y usuarios -entre otros factores- han llevado a que las empresas deban hacer visibles esos valores, deban hacerlos explícitos, interna y externamente.

Hoy la responsabilidad social parece ser el núcleo desde donde se gestionan los valores, dando a entender que los valores son una responsabilidad. ¿Esto es así, son una responsabilidad?

La responsabilidad en sí misma es uno de los valores más característicos de la nueva sensibilidad de la época. Ya no es posible considerar despreciables los efectos "colaterales" de nuestras acciones, tampoco los efectos de las acciones de las empresas. "Hacerse cargo" es uno de los imperativos éticos del presente. En ese sentido, gestionar los valores es parte de la responsabilidad, pero sería un grave error estratégico confundir ese principio con pensar que las áreas de RSC son las únicas que gestionan valores.

¿Cómo se gestiona un concepto tan intangible y cultural como el valor o la confianza? ¿Con acciones concretas, con actitudes, con programas culturales?

La confianza es el resultado cultural de una adecuada gestión de las expectativas de todos los "stakeholders" y para eso hace falta que se pongan en relación, de manera orgánica, valores, motivaciones, actitudes y acciones. Buena parte de los valores corporativos están definidos de manera tan abstracta y confusa, o de manera tan procedimental, en el otro extremo, que resulta muy difíciles aplicarlos o bien vivirlos como algo más que una imposición de la que no nos hacemos cargo.

¿Cómo interactúan confianza y valor y qué impacto tienen en el liderazgo? ¿Qué impacto en el concepto de ciudadanía?

Las viejas formas de liderazgo -verticalistas, corporativistas, autoritarias- han dejado de ser fecundas en la sociedad del conocimiento, en la que cada vez es más importante el capital intelectual de las organizaciones, la gestión del talento. Hemos pasado de los liderazgos mitológicos a los liderazgos dialógicos, A las personas se las lidera hoy de manera relacional, inspirando confianza, e inspiran confianza aquellos en los que reconocemos la práctica de valores, esos son los nuevos líderes en cualquier ámbito. La ciudadanía necesita buenos ejemplos de todos los que tienen responsabilidades directivas, sean éstas en la empresa, en la política, en la cultura...

En una compañía la gestión interna y la externa, suelen estar separadas. ¿Dónde se manifiestan sus valores, la confianza, etc, en sus relaciones internas o externas?

Cuando una compañía tiene como uno de sus objetivos estratégicos lograr, mantener y potenciar
una cultura de la confianza debe ser consciente de que no hay un adentro y un afuera. Una compañía que no inspira confianza en las comunidades en las que se desenvuelve difícilmente logrará que sus trabajadores sientan que trabajan en una organización confiable.


Carlos Álvarez Teijeiro es licenciado en Ciencias de la Información y doctor en Comunicación Pública, con premio extraordinario de Doctorado, por la Universidad de Navarra (España). Fue profesor titular de Ética de la Comunicación en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral (1993-2004) e investigador asociado del área de Empresa, Sociedad y Economía (ESE) del IAE (2002-2004). También fue profesor de Ética de las Organizaciones en el Master en Gestión de la Comunicación en las Organizaciones de la Universidad Austral y es profesor visitante de “Teoría de la Comunicación” en la Universitat Internacional de Catalunya (Barcelona, España) y del Master en Periodismo de la Universidad de La Coruña (España). Profesor Titular de “Teoría de la Comunicación” en la Universidad Católica San Antonio de Murcia (España).
Además de artículos científicos y divulgativos sobre su especialidad, es autor de dos libros (Fundamentos teóricos del Periodismo Público. Universidad Austral, Buenos Aires, 1999 y Comunicación, democracia y ciudadanía. La Crujía, Buenos Aires, 2000), coautor de otros cuatro (el último publicado en 2004 junto a Marcelo Paladino, Comunicación empresarial responsable) y colaborador en cinco obras colectivas

11/02/2010

¡Esto no se hace!

Se acerca el día de San Valentín o día de los enamorados. 
Hoy no vamos a comentarte sobre inflación, gremios o cuestiones que tienen que ver con lo empresarial, sino con el vínculo interpersonal.
Desde nuestro conocimiento en comunicación interna, nos atrevemos a darte un consejo.
En el día de los enamorados, ¡No le hagas esto a tu pareja!

07/02/2010

El perfil del CEO según el contexto


El contexto y el impacto en la empresa determinan el perfil que debe tener el líder y conductor de la compañía. Aquí una lista que describe que necesitaban las empresas de acuerdo al año y las condiciones económicas, políticas y sociales de la Argentina.
Por supuesto que cada uno de estos perfiles también necesitaron de mensajes claves oportunos para comunicar sus objetivos; por lo que podemos extender este perfil al comunicador. ¿qué opinas?

1990
EL TRANSFORMADOR

Al inicio de las privatizaciones se necesitaba alguien que fuera capaz de modificar estructuras y culturas estatales. Un ejemplo: José Estenssoro, ex titular de YPF.

1994
EL  EXTRANJERO

Tras la ola de inversiones y la llegada de multinacionales, todas las empresas enviaban a ejecutivos de múltiples nacionalidades para realizar los start up.

1999
EL  RECESIVO

A fines de los 90, con los primeros indicios de la crisis, se priorizó a los gerentes generales que eran capaces de trabajar en contextos de recesión y anticipar las crisis.

2002
EL  EXPERIMENTADO

La revalorización de la experiencia fue clave. Se buscaban gerentes de mayor edad, con gran manejo en el tema inflación, algo que hasta ese momento era secundario.

2005
GESTOR   DE   EXPANSION

Con el crecimiento a tasas chinas aparecieron los ejecutivos capaces de manejar y manipular niveles de inversión y planes de expansión

2007
EL  POLITICO

La intervención estatal y funcionarios y los controles de precios se necesitaron CEO capaces de manejar la relación con el Gobierno.

2008
EL NEGOCIADOR

Negociar con el Gobierno, el sindicato, la casa matriz, los clientes. El CEO no tenía alternativa para no discutir y mediar. El consenso gana terreno.

2009
GESTOR  DE   INCERTIDUMBRE

El año pasado aparece el CEO hábil para asimilar decisiones políticas, crisis internacionales o negociaciones complejas.

Fuente: Diario Clarín, suplemento Ieco.

03/02/2010

10 Tendencias para 2010


Una tendencia es la dirección hacia la cual se mueve una cosa o se comporta un agente o actor social: Un activo, una percepción, una fuerza, un modelo social, etc. A partir de informaciones recogidas durante un determinado período de tiempo y seguida su evolución que da sentido al conjunto de datos, termina configurando una tendencia. Ésta se puede representar por un diagrama de eventos, condiciones, actitudes y opiniones que dan forma a las expectativas, deseos o representaciones mentales de los públicos.
Las tendencias pueden dividirse en macro y micro. Las macro son las que configuran una serie de eventos en el largo plazo y suelen conceptualizar un periodo de tiempo. Mientras que las micro forman parte de esas macro tendencias, diferenciando pequeños campos de acción.

Algunas de esas tendencias podrían ser las que a continuación describimos. Estos datos, que se sustentan sobre tres grandes pilares de cambio: el desarrollo de software e internet, el cambio cultural y el cambio de producción económica. Podrían afectar a la gestión de la comunicación interna.

De la C.I a la comunicación global
Cada vez más la comunicación interna tiene incidencia en la comunicación externa. El empleado como relacionista público de la empresa ha tomado fuerza. El branding interno va en esa dirección, también los procesos de calidad, los estándares de transparencia y ética, entre otros. Está demostrado que muchas crisis de imagen comenzaron desde adentro. La tendencia es a unificar las comunicaciones.

El Modelo 3.0:
Se comenzará a abrir paso un nuevo modelo de dirección de personas más abierto y cercano. Todo ello será gracias al impacto de la “Era de la Colaboración”. Lo más interesante de este reto es que no se logrará solo con tecnología, sino por una manera diferente de gestionar  el vínculo con las personas.

Gestión del cambio:
Muchas compañías se están embarcando en cambios profundos y requerirán revisiones culturales por varios motivos, como las redes sociales y los social media, las fusiones y adquisiciones, nuevos liderazgos, el regreso a la estructura funcional, la incorporación de nuevas generaciones como la “y”-, la regionalización de las empresas, etc.

Mentoring:
Debido a la necesidad de desarrollar a las personas a través de referentes dentro de la empresa, están emprendiendo programas de desarrollo del talento a través de profesionales más experimentados.

Balance life Work:
Una solución que gana fuerza como herramienta de motivación a falta de incentivos económicos, salario emocional y en especial la conciliación de la vida personal con la profesional.

Teletrabajo:
La gripe A n1h1 puso de relevancia esta forma de relación laboral, pero la tecnología había permitido hace algún tiempo comenzar con el trabajo a distancia. El networking fue el iniciador de esta tendencia. Las redes sociales, el avance de la tecnología y un cambio en la producción de bienes y servicios aceleraron este proceso. Algunos de los beneficios que produce el teletrabajo es la retención de talentos, el no desarraigo de las personas, un mayor beneficio en el balance entre la vida profesional y personal, entre otros.

La gestión del branding interno
El redescubrimiento del empleado como cliente orientó a las áreas de recursos humanos a incorporar conocimientos de marketing en su gestión interna. Posiblemente, sea una de las áreas que menos trabaja en su imagen interna. Los cambios sociales y culturales también llevaron a que se utilice el marketing como herramienta de gestión del capital humano. Todo ello supone involucrarse más al negocio.

El Big Bang de las fronteras:
El trabajo en equipo, la necesidad de aunar políticas y procesos en pos del negocio, están diluyendo las divisiones entre áreas. Un cambio en la estructura organizacional, la mundialización e integración regional de las compañías, el rediseño arquitectónico de las oficinas y la complejidad de los procesos, unidos al desarrollo tecnológico y el buen uso de los recursos energéticos operan a favor del derrumbe de los muros entre áreas en las empresas.

Trabajadores temporales.
Los empleos permanentes están siendo cada vez más escasos. Si bien esta tendencia se afianzó en los años 90, en el siglo XXI se desarrolló la tercerización de procesos. Por el aumento del costo laboral y la necesidad de especialistas por proyecto las compañías incorporaron menos empleados de planta permanente y subcontrataron más personal.

La responsabilidad: valores no expresados a valores compartidos:
En el pasado, los líderes no tenían que rendir cuenta a sus subordinados; tampoco necesitaban revelar sus principios. Solamente respondían ante sus superiores. Hoy, las organizaciones de calidad tienen valores claramente expresados que definen la conducta deseada, la ética y las metas. Cuando los valores están claramente expresados y compartidos sirven como una fuerza unificadora que dirige la energía creadora del hombre hacia el esfuerzo productivo. Esto está en relación con la horizontalidad de las organizaciones.

¿Alguna de estas tendencias se están dando en tu compañía? Contanos.

01/02/2010

El compromiso de los empleados más destacados cae un 25%


Aunque casi todos acepten que la crisis económica terminó, son muchas las consecuencias que aún persisten dentro de las empresas y que podrán determinar su futuro a corto y a mediano plazo, debido a que tienen un fuerte impacto en el día a día y en el funcionamiento de todos los procesos laborales.

Una de ellas es la marcada desmotivación de los empleados que durante el último año han disminuido fuertemente sus niveles de moral y de compromiso con las compañías como resultado de las reacciones que estas asumieron para enfrentar la crisis económica (despidos masivos, suspensión de recompensas, altas expectativas frente a cada empleado pero no frente a los objetivos organizacionales, etc.).

Un estudio de Watson Wyatt y WorldatWork, llamado “The 2009/2010 U.S. Strategic Rewards Survey”, realizado entre 1.300 empleados de tiempo completo de grandes compañías estadounidenses, revela cifras preocupantes con respecto a los cambios en los niveles de moral y compromiso de los trabajadores desde el año pasado.

Según la investigación, todos los empleados de todas las empresas que participaron en ella redujeron en 9% sus niveles de compromiso, mientras que los empleados más destacados lo hicieron en casi 25%, lo que se convierte en un gran riesgo de impacto negativo a la productividad de las compañías.

De acuerdo con el estudio, las empresas están arriesgándose a perder sus empleados más destacados: 36% de ellos afirman que la situación de sus compañías ha empeorado en los últimos 12 meses; el número de ellos que hoy recomendaría a otros entrar a trabajar en su organización ha caído casi 20%; 26% de ellos tienen menores probabilidades de estar satisfechos con las oportunidades de avanzar dentro de sus empresas; 14% tienen menos probabilidades de preferir quedarse en sus compañías en vez de aceptar trabajos en otras; 29% confían menos en las habilidades de sus directivos para hacer crecer el negocio; y 41% creen que los cambios realizados por sus directivos en cuanto a salarios y beneficios han tenido efectos negativos en la calidad del trabajo y el servicio al cliente.

Las cifras del estudio revelan que los empleados hoy sienten que se les está exigiendo más de lo que se les recompensa y que sus compañías no están creciendo: el 61% manifiestan que sus empresas han reducido o suspendido los bonos; solo 35% creen que sus directivos recompensan a los mejores empleados por su desempeño; 43% dijeron que las expectativas de desempeño individual han aumentado desde el año pasado; y solo 32% piensan que las metas de comportamiento financiero de sus organizaciones han aumentado.

Como lo explica Laura Sejen, directora global de Strategic Rewards Consulting de Watson Wyatt, “La caída de las acciones que han ejecutado los directivos como respuesta a la recesión está saliendo a la luz y es significativa…Tener trabajadores menos comprometidos y entregados es una preocupación seria para los empleadores. Esto podría tener un impacto de larga duración y perjudicial en la productividad, la calidad y el servicio al cliente, así como un aumento en el riesgo de que las compañías pierdan sus mejores empleados”.

Es fundamental reconocer la importancia de mantener a los empleados satisfechos y comprometidos ya que esto siempre traerá buenos resultados. También hay que saber que la única forma de lograrlo no es con incentivos económicos, hay que enfocarse en el crecimiento y desarrollo profesionales; y reconocer y recompensar el alto rendimiento.

Fuente: http://www.tendencias21.net/El-compromiso-de-los-empleados-mas-destacados-cae-casi-un-25_a3890.html

Cómo calificas la comunicación interna en tu empresa